Cada 23 de noviembre, Argentina conmemora esta fecha, establecida en 1981, y no es un aniversario cualquiera; es el eco de una mañana que partió la historia de San Juan en dos: la del devastador terremoto de Caucete, ocurrido en 1977.
La tragedia no solo dejó 65 víctimas fatales y cientos de heridos, sino que expuso crudamente la necesidad de un sistema nacional de prevención y respuesta organizado.
Hoy, mientras recordamos la fragilidad de las construcciones de adobe que colapsaron bajo los 7.4 grados Richter de aquel sismo, también miramos hacia el futuro, reconociendo que la misión de la Defensa Civil es más compleja y vital que nunca.
El Desafío Sísmico y la Lección de la Prevención
El sismo de Caucete fue un punto de inflexión que obligó a Argentina, y particularmente a San Juan, a adoptar una conciencia sismorresistente. El terremoto dejó una huella estructural: la obligatoriedad de códigos de construcción estrictos para garantizar que la infraestructura pudiera soportar la fuerza de la naturaleza.
Sin embargo, el 23 de noviembre nos recuerda que el mejor salvataje es la prevención. La Defensa Civil moderna basa gran parte de su trabajo en la educación constante, desde simulacros en escuelas hasta campañas de información que promueven el «plan familiar de emergencia» y la mochila de las 72 horas. Es un homenaje activo a las víctimas, asegurando que su memoria se traduzca en vidas salvadas en el futuro.
La Defensa Civil ante las Amenazas Contemporáneas
Si bien el riesgo sísmico es una constante, los desafíos que enfrenta la Defensa Civil en la actualidad se han multiplicado. Los efectos del cambio climático han elevado la frecuencia y la intensidad de otros fenómenos extremos, poniendo a prueba la capacidad operativa de los organismos de respuesta:
Mega-incendios Forestales: Temporadas de sequía más prolongadas e intensas han generado incendios de grandes dimensiones en varias provincias, requiriendo coordinación interjurisdiccional sin precedentes.
Inundaciones y Alertas Hidrometeorológicas: Las tormentas súbitas y las crecidas de ríos obligan a la rápida evacuación de comunidades, donde la inmediatez de la alerta y la coordinación local son cruciales.
Emergencias Sanitarias: El reciente aprendizaje global sobre la gestión de pandemias también se integra ahora a los protocolos de Defensa Civil, reforzando la logística de distribución y la atención en crisis sanitarias.
Un Reconocimiento a los Héroes del Silencio
El Día Nacional de la Defensa Civil es, fundamentalmente, un reconocimiento a miles de hombres y mujeres, profesionales y voluntarios, que trabajan en silencio. Son ellos quienes, en plena noche, en medio de las llamas o bajo el riesgo de réplicas, dejan de lado su seguridad para aliviar el sufrimiento ajeno.
El compromiso de la Defensa Civil argentina, nacido de la tragedia de 1977, hoy se traduce en la vanguardia de la gestión de riesgos. Recordar Caucete es reafirmar que la catástrofe es inevitable, pero el desastre no lo es. Depende de la preparación, la solidaridad y, sobre todo, de la conciencia ciudadana, convertir cada amenaza en una oportunidad para la resiliencia.
La Defensa Civil somos todos; la preparación, nuestra responsabilidad compartida.
